lunes, 3 de marzo de 2014

Tesis Doctoral

En el libro del "Taller de la filosofía" continuamente se ha mencionada la tesis doctoral como una herramienta enorme sobre la escritura y la literatura. Llegados a este punto, mi interés en realizar una tesis doctoral una vez finalizado este máster en profesorado se ha incrementado de manera sustancial. No tengo muy claro hacia que temario enfocarla, aunque si tengo en mente varios temas que pueden ser objeto de una gran investigación y estudio. De momento me centraré en finalizar los estudios que actualmente estoy cursando y más adelante, quizá el próximo año, es posible que me fije como objetivo realizar esta ansiada tesis. Para ello necesito diferente información que aún no dispongo y que me encantaría poder obtener tras mi paso por la Universidad de Navarra.

 

Cuarto capítulo

Como todo en esta vida, podemos decir que existe un momento en el que llegamos al final. En ocasiones es deseado y otras no tanto. En este caso en particular, con la lectura del último capítulo del taller de la filosofía del profesor Nubiola ha llegado el momento de llegar a ese final que acabo de mencionar y que equivale a encontrarse más cerca de la verdad y ya con una iniciación en la filosofía mayor a la que hasta hace solo un mes tenía. No todos los finales son tristes, pero si conlleva empezar nuevos retos. A partir de hoy, sé de primera mano y me encuentro con motivos y fuerza suficiente como para explicar a otros lo que yo he aprendido de esta asignatura, y más en concreto de este libro.
Los que se dedican a la filosofía, deben saber comunicar y compartir sus respectivas redacciones para que otros en un futuro próximo o incluso en el momento actual, sean capaces de entender todo aquello que quisieron exponer sus predecesores. Por lo tanto, las prácticas comunicativas cobran especial relevancia en este último escrito y es por ello que debemos aprender a colaborar, saber escuchar  y compartir información para alcanzar entre todos ese objetivo de búsqueda de nosotros mismos y obtener una satisfacción plena en lo que respecta a nuestro trabajo como filósofos.

 


 Para iniciarse en la escritura y para tantas otras cosas en esta vida, la lectura es estrictamente necesaria si queremos adquirir un conocimiento suficiente como para ser capaces de ofrecer todo nuestro saber a otras personas. Quizá, hay gente que necesita paz y silencio para realmente ofrecer lo mejor de sí mismo y otros, justamente lo contrario, pero en realidad necesitamos un cierto aislamiento para obtener unos resultados sobresalientes en la materia. Es posible que discrepe sobre la apreciación del autor en cuanto a la utilización de la música como complemento para la escritura, debido a que no quedaría espacio ni atención como para escucharla cuando se está practicando la escritura de filosofía. En mi humilde opinión, existen momentos en que una buena canción te puede ofrecer unas ideas y reflexiones increíbles que posiblemente si estuviéramos rodeados únicamente de silencio no lo conseguiríamos. Como indica el profesor: “El silencio no siempre es bueno” y a veces supone una incomodidad e incluso puede causar mucho más daño que las palabras en sí.
Gran parte del aprendizaje lo obtenemos cuando hablamos con alguien que trata sobre nuestras mismas inquietudes, asumiendo que existe gente que sabe más que nosotros y adoptándolos como maestros. La enseñanza es el entorno mediante el cual estas relaciones se intensifican de mayor manera y un gran ejemplo de ello es la redacción de la tesis doctoral y la vinculación con el tutor correspondiente. Aunque la relación ha de ser asimétrica y desigual, es importante que se cumplan los criterios de libertad y verdad entre ambos, ya que de la redacción de la tesis depende gran parte de nuestro futuro académico y requerimos un asesoramiento necesario para ello.
Hay algo que he aprendido durante este mes y coincide con la importancia de la colaboración y el trabajo en equipo que debemos realizar si nos dedicamos a la filosofía.

Debemos ser capaces de ofrecer nuestros conocimientos a los demás y por encima de todo aprender a discutir. Para ello, la práctica que realiza el profesor Nubiola mediante la cual emplea los últimos 45 minutos de cada clase a la lectura de nuestras redacciones, es muy interesante debido a que supone una función de colaboración y de transmisión de nuestro aprendizaje e involucra a los alumnos a un intercambio de opiniones.
En muchas ocasiones, creemos que la única verdad la tenemos nosotros y hacemos caso omiso a las opiniones de otros. Hoy en día con la gran cantidad de medios electrónicos que tenemos a nuestro alcance debemos aprovechar la pluralidad de enfoques que se pueden apreciar en la red o a través del diálogo y admitir que la verdad no es un monopolio, sino que existen diferentes puntos de vista más o menos interesantes, pero a la vez todos ellos poseen un valor máximo que debemos analizar y respetar ante todo.



 

Llegados a este punto, es momento de despedirse. Por ello, antes de todo, agradecer la experiencia personal que nos ha ofrecido el profesor en el taller de la filosofía y sobre todo, el apoyo que nos ha podido suponer la lectura de tantísimos conceptos que nos servirán en un futuro no muy lejano a la hora de iniciarnos en la escritura o en su defecto, para cualquier redacción que tengamos que realizar por algún motivo en concreto.

El rol del profesor universitario

A continuación adjunto una charla del profesor Jaime Nubiola titulada cómo enseñar a pensar, que es interesante escucharla para adentrarnos un poco más en el ámbito del profesor universitario. Espero que la disfruten.

Conferencia

Curriculum

Christian Pérez CV
 

MIS DATOS PERSONALES SON:

  • Nací en San Sebastián el 16 de febrero de 1987.


  • Tengo permiso de conducir de clase B y poseo vehículo propio.



¿CUÁL ES MI FORMACIÓN ACTUAL?

  • Cursé mis estudios de Primaria, Secundaria y Bachiller (Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales) en el Colegio La Salle Berrozpe de Andoain.

  • Realicé la Diplomatura en Ciencias Empresariales (2005-2008) en la Universidad del País Vasco (UPV), en San Sebastián.

  • Culminé mis estudios en esta área con la obtención de la Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas (2008-2010) por la Universidad del País Vasco en San Sebastián.


He incrementado mi formación y para ello he realizado los siguientes Cursos:

  • Obtención de los títulos de ofimática en: Access XP Avanzado, Word XP Avanzado, Excel XP Avanzado, Outlook XP y Mecanografía.

  • Seminario de Conflicto ambiental de la Corte internacional de arbitraje y conciliación ambiental.

  • Curso de Iniciación en Bolsa organizado por la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de San Sebastián.

  • Cursos de Verano organizados por la UPV.

He asistido a la Jornada de Formación para el Empleo, organizado por el Centro Nazaret en San Sebastián.

Realicé el Camino de Santiago (francés) en el verano de 2011.



¿EN QUÉ IDIOMAS PUEDO COMUNICARME?

  • El castellano es mi primer idioma.

  • Domino el Euskera y he superado el “Oinarrizko zikloa/Ciclo elemental” en el año 2006.

  • Puedo hablar y entenderme en Inglés, tengo un nivel básico hablado y escrito. En el año 2013 he superado el “Preliminary English Test”, PET.


¿CUÁL ES MI EXPERIENCIA LABORAL?

  • Durante los años 2010-2013 trabajé en el Hospital Universitario de Donostia-San Sebastián desempeñando las funciones de atención al público y la de gestión de ingresos y altas del Hospital.

  • Durante el año 2012 he trabajado en diversos Centros de Salud de Osakidetza (Servicio Vasco de Salud) realizando diferentes tareas entre las que destaca, la de atención al cliente.


¿QUÉ PIENSO DEL FUTURO?

  • Quiero seguir aprendiendo y participar en proyectos que puedan serme útiles en el futuro.

  • Me considero proactivo y responsable.

  • Siempre he asumido responsabilidades y tengo gran capacidad de Liderazgo.





Tercer capítulo

Con el paso de los capítulos de este libro del profesor Jaime Nubiola, es posible que  una persona que nunca se ha molestado en coger un bolígrafo o una pluma en su defecto para redactar cualquier escrito, le vayan entrando esas ganas de experimentar y sentarse frente a una hoja en blanco y comenzar con esa primera idea que se le ocurra. Escribir no es para nada sencillo y requiere conocimientos, armonía, y tiempo, mucho tiempo. Sin él no seremos capaces de plasmar nuestros conocimientos como nos gustaría y convertiremos nuestro relato quizá en un texto totalmente desordenado y para nada recomendable ante otros lectores. Para mejorar ese conocimiento tenemos que dedicarnos durante mucho tiempo a leer, para así en un futuro ser capaces de aglutinar un vocabulario y una sabiduría capaz de reflejar todo ese aprendizaje en un cuaderno o en un libro de texto. Es difícil para aquel que nunca se dedicó a la escritura, realizar un buen comentario sobre un determinado tema; pero la lectura y sobre todo la práctica y la insistencia en la escritura, nos hará adquirir una madurez enorme en este ámbito. Sin una planificación estricta es muy difícil que el resultado sea satisfactorio y es por ello que el índice lo tenemos que tomar como primer pilar importante a la hora de comenzar a escribir.




Ante todo, se requiere un lugar destinado exactamente para ello. Debe ser un sitio en el que nos encontremos cómodos y aquel en el que la inspiración y la creatividad vayan unidas de la mano y sigan la misma dirección de éxito, ya que por el contrario si no logramos esas condiciones no conseguiremos una redacción adecuada y de gran calidad.
Estoy totalmente de acuerdo en que uno de los primeros documentos formales y por lo tanto de iniciación en filosofía que tenemos que realizar ha de ser el curriculum vitae, ya que en él se observan nuestros logros tanto laborales como personales y para ello debe ser revisado y actualizado anualmente si es necesario, de cara a la presentación hacia algún puesto de trabajo. Es ese documento que nos muestra tal y como somos y debemos estar orgullosos de cómo lo hemos redactado. Parte de nuestro éxito dependerá en gran medida de la forma en la que esté estructurado nuestro CV.

Resaltar como de gran interés y como forma de iniciación en el ámbito filosófico los tres géneros que se citan en este capítulo: recensiones de libros, comunicaciones y artículos, pero sobre todo destacar como primera gran prueba de peso la redacción de la tesis doctoral para aquella persona que tenga en mente dedicarse a la escritura y más concretamente, a la filosofía. El profesor resume: “quien se dedica a la filosofía será juzgado por la calidad de sus publicaciones”. Es por ello, que a la hora de realizar nuestra tesis doctoral, la planificación debe ser meticulosa y de un tema que realmente nos interese. Se debe aportar “algo” nuevo y para ello necesitamos informarnos previamente de la temática, porque si nosotros no somos capaces de entender lo que escribimos el lector perderá el hilo enseguida. Además existen diversas pautas que hay que conseguir, es sabido de antemano que escribir requiere paciencia y muchísimo tiempo. Para lograr esa verdad que queremos plasmar ante el lector, necesitamos años de experiencia tanto en la lectura de material complementario como en el arte de la escritura en sí.
No debemos tener nunca prisa en publicar nuestros documentos o redacciones, lo importante es coger esa experiencia necesaria para que en años posteriores consigamos escribir de una manera intelectual e interesante.

Tengo en mente, no sé si para este próximo curso o para más adelante, realizar un doctorado y hasta ahora desconocía cuál era el funcionamiento de la redacción de una tesis doctoral. Con estos consejos aquí leídos y con otra serie de lecturas que pueda realizar por mi cuenta, es posible que consiga comprender y adentrarme un poco más en el tema de la investigación doctoral. Aún queda algo alejado este proyecto y por ahora hay que centrarse en la finalización de este máster y en ir mejorando las formas de la escritura propia.

Acento diacrítico

Como todo buen lector y escritor, es necesario conocer la ortografía de una manera sobresaliente. Adjunto a continuación un apartado "Tilde diacrítica" que suele ser problemático y que en ocasiones cometemos errores relacionada con la explicación que a continuación se añade. Fuente: Gramática y ortografía esencial.

El acento diacrítico es aquel utilizado para poder diferenciar aquellas palabras que se escriben de la misma forma pero que realmente poseen significados diferentes.

Ejemplos de palabras con acento diacrítico:

- tienes que estudiar para aprobar los exámenes.
-En tu casa tenemos planeado ver la película este fin de semana.

-Necesitamos que él pueda preparar la cena esta noche.
-El papá de Juan es un buen jugador de fútbol.

-Necesitamos comprar más alimentos antes de emprender el viaje
-Todos comprendimos su reacción, mas a veces nos inspiraba miedo.

Importancia del acento diacrítico;

El acento diacrítico no tiene por principal función la mayor fuerza en la pronunciación de dicha sílaba, sino que se encarga de servir como diferenciador entre palabras escritas de igual manera pero que poseen distintos significados.
En el primer ejemplo citado más arriba, el con acento, desempeña la función de ser un pronombre personal. En cambio, cuando tu no lleva tilde, se trata de un pronombre posesivo, similar a cuando decimos "esta es mi casa", "aquel automóvil es de su padre"
En el segundo ejemplo ocurre algo similar, el término papá, con tilde, representa un sustantivo ya que se hace referencia al padre de Juan. Cuando no lleva tilde, dicha palabra se convierte en un otro sustantivo, pero de distinguido significado.
En el último caso, el primer más, representa un adverbio de cantidad. Totalmente distinta es su función y su sentido en el enunciado cuando no lleva acento, ya que en tal caso, funciona como una conjunción.
De esta forma tenemos que todas estas palabras con acento diacrítico tienen una ortografía casi idéntica.
La función del acento diacrítico es importante ya que permite identificar y diferenciar correctamente este tipo de palabras.

Acento diacrítico en los monosílabos.

Uno de los usos más comunes de los acentos diacríticos tiene relación con los monosílabos.
En la lista de abajo se encuentran algunos ejemplos con palabras de una sola sílaba.

sí: funciona como un pronombre personal. Ejemplo: Lo guardó para sí.
si:sin tilde funciona como una conjunción. Ejemplo: Si Juan no estudia, no aprobará el examen.

sé: es una forma conjugada del verbo ser. Ejemplo: Ya que debo esforzarme más.
se: cuando no lleva acento es un pronombre que puede tener varios usos. Ejemplo: En el teatro de la ciudad se estrenará la obra.

mí: con acento es un pronombre personal. Ejemplo: A me gusta trotar en el parque.
mi: sin acento desempeña la función de un pronombre posesivo. Ejemplo: Todo está en mis manos.

Acento diacrítico en que, cual, y otros.

Palabras como qué, cuál, quién, cómo, cuánto, cuándo, dónde y adónde son términos que, teniendo en cuenta las reglas básicas de la acentuación, no deberían llevar tilde.
Sin embargo, dichas palabras, al no llevar tilde, expresan otra función y otro significado dentro de la oración. En las siguientes oraciones, es posible estudiar cómo cada palabra en negrita, cuando es escrita sin acento o con él, varía en cuanto a su función y lo que expresa en cada enunciado:
¿Cómo debo aprenderme estos ejercicios?
Asi como estan las cosas, todo saldrá bien.
¡Qué bueno que estés aquí!
Es posible que Hugo llegue hoy.
¿Cuántos habitantes posee tu ciudad?
Cuanto más dinero ganaba, más quería.
Quién te habrá hecho cambiar de parecer.
Quien llegue primero será el ganador.

En cada una de estas oraciones, los términos en negrita poseen un determinado uso. Nada más al analizar el primer ejemplo, tenemos que la palabra qué, siempre debe llevar tilde cuando es utilizada en una oración exclamativa o interrogativa.

Segundo capítulo

A mi edad, tengo que decir que aun no he tenido la oportunidad de escribir un libro como tal pero sí múltiples redacciones bien sean a modo de trabajo o por otra serie de factores como escribirle a un amigo o incluso una reclamación formal ante alguna institución. Es verdad, en ocasiones nos cuesta un poco coger un bolígrafo y ponernos a pensar qué debemos anotar en nuestra hoja y es común quedarnos en ese estado que denominamos “en blanco” pero, sirven de incondicional ayuda palabras y frases de otros autores o libros que recuerdo de lecturas anteriores. El filósofo o aquella persona que usa la escritura como estilo diario, necesita renovarse continuamente y para ello, la lectura es uno de los pilares para mejorar y estar en pleno proceso de aprendizaje. Una vez visualizado y analizado lo que le ha causado mayor interés, es posible reflejarlo y actualizarlo tanto en su mente como en un formato escrito.

 
 
Generalmente, tenemos muchos problemas que nos ocupan la cabeza y que jamás los sacamos a la luz porque realmente nos acobardan y no queremos contárselos a nadie. Es posible  que a través de la escritura seamos capaces de exponerlos sin mayor preocupación y además con este hecho nos quitamos un peso de encima ya que a la vez que lo estamos redactando, estamos siendo capaces de superarlo, en caso de que fuera algo preocupante o traumático. Por lo tanto la escritura es un poder especial para la búsqueda de la verdad y que todos nosotros deberíamos emplearla para continuar con nuestro aprendizaje en la vida. Lo que yo aprendo de otros autores, puede ser que un futuro, otros lectores, estén aprendiendo de mis artículos y con ello esté ayudando a su formación o a dotarles de unos conocimientos que hasta ese momento no poseían. Para ello, tiene especial relevancia en la escritura decir siempre la verdad, ya que a través de mentiras nunca conseguiremos esa satisfacción plena y por lo tanto no estaremos cumpliendo con uno de los principios generales. Habitualmente, se tiende a escribir sobre biografías o vivencias pasadas, ya que además de ser totalmente reales, es posible anotarlas tal y como fueron sin necesidad de recurrir a la invención o a la mentira.  La transparencia cobra un interés enorme en este apartado; ninguno de nuestros lectores tiene que llegar a pensar que lo que está leyendo no es cierto y algo que no sabemos con certeza cómo ocurrió, es mejor omitirlo antes que dar falsas esperanzas al lector y ofrecerle una visión incierta.
Debemos de ser originales, buscar la verdad a través de técnicas empleadas por nosotros mismos y en cualquier caso si se emplea una fuente de algún otro autor citarla. No debemos apropiarnos de algo que no es nuestro y no tener miedo a recitar alguna palabra o frase de otra autor si creemos conveniente anotarla. Debemos escribir lo que nosotros creemos y siempre sabiendo lo que queremos decir, hacerlo de manera sencilla y entendible para el resto. Solo de esta manera es posible escribir bien, con capacidad imaginativa y empleando un léxico adecuado. Ocultar las fuentes elegidas a la hora de realizar la escritura no es adecuado, debido a que es algo que nos ha sido muy útil y que merece la pena expresarlo y además es posible que nosotros mismos no hubiéramos sido capaces de redactarlo tal y como fue si no fuera por esa lectura anterior de otra obra o artículo.
Además, hoy en día con la gran cantidad de medios electrónicos que poseemos el arte de escribir tiene más variantes y la información a la que podemos acceder es enorme y de una gran riqueza.
Cualquier persona puede dedicarse a la escritura, pero para ello hay que disponer de unas cualidades maravillosas de originalidad e imaginación y sobre todo, tiempo. Es necesario estar relajado y sin ningún tipo de prisa, para que un escrito coja forma poco a poco. El ordenador hace que sea más sencillo este arte y junto a él podemos emplear las correcciones que sean convenientes antes de darle la pincelada final.

Como conclusión, destacar que este ejemplar de “El Taller de la Filosofía” es de gran utilidad para una persona que aun no se haya iniciado en el arte de la escritura. Es posible que quizá en un futuro no muy lejano lo tenga en mente al ser el primer paso hacia el comienzo de la escritura  y sobre todo en que hasta el día de hoy, no había tenido la ocasión de leer un libro de semejantes características.